Ya expuse en otro post cuáles son las bases del liberalismo político, los 3 principios de Justicia desde el punto de visto filosófico. Son una especie de refrito/resumen del capítulo sobre liberalismo del magnífico libro “Contra la Renta Básica” de Juan Ramón Rallo, pero cribados bajo mi punto de vista basado en la “ética del sentido común”,  que viene a ser un punto de vista metaético intuicionista (a lo Michael Huemer por supuesto).
Para el autor las funciones mínimas del Estado podrían ser: Justicia, defensa y asistencia social traducido en rentas mínimas de inserción. Sobre las rentas mínimas de inserción impuestas por el Estado considera Juan Ramón que podrían tener cabida dentro del liberalismo.
Para mí es debatible que sea algo compatible con el liberalismo filosófico donde priman las relaciones voluntarias y se establecen unos principios mínimos de convivencia.
Valga la reflexión para analizar si podrían tener cabida desde la óptica de la ética del sentido común:
Yo creo que existe una clara obligación moral de ayudar a los necesitados (con sus limitaciones como expuse en otro artículo) pero la barrera que delimita la Justicia son aquellas acciones que son moralmente obligatorias y además es permisible poder forzar a ello con violencia.
Los principios de Justicia del liberalismo expuestos se perciben como claros, objetivos, y ampliamente compartidos por el sentido común, pero todos los casos extremos presentan barreras difusas, no tan claras, y los principios no son absolutos 100% en esos márgenes. No todo el mundo aceptaría en un consenso filosófico mínimo que se permita agredir a otra persona pacífica a pesar de ser por una buena causa, pero probablemente en casos de extrema necesidad existan excepciones (caso mencionado del hurto famélico).
También puede suceder que esa obligación moral de ayudar a los necesitados se acabe traduciendo de manera policéntrica voluntaria en un sistema legal que la mayoría de personas aceptaría.
Aunque los principios de Justicia sean unos mínimos no quiere decir que una buena sociedad virtuosa no pueda promover la participación en la distribución de la renta o en movimientos sociales solidarios. Al igual que no se puede forzar a una persona a ser virtuosa, sana o a llevar sus finanzas de manera funcional, sí se le puede indicar como llevar una vida funcional o aportar indicaciones para su salud o finanzas personales. De esta manera esta renta mínima de inserción personalmente lo veo como indicaciones desde la teoría política para dotar a una sociedad de funcionalidad, aunque debatible si puede forzarse con violencia a personas pacíficas, al ser casos extremos bastante borrosos. Yo podría ver a una persona forzar a alguien a auxiliar a otro en situaciones de riesgo inminente, un ahogado por ejemplo, si no hay otra opcíon y no existe gran coste o riesgo para esa persona (tirar un simple flotador con un gesto), pero es más difícil ver permisible a grupos extorsionando a otros de manera continuada durante toda la vida para auxiliar a otros grupos de los que no tienes conocimiento directo o cercano.
Ayudar a los demás en alguna medida es algo que yo veo moralmente obligatorio pero quizás traspasar la barrera de lo voluntario hacia la violencia institucionalizada y sostenida en el tiempo no es tan claro que sea permisible, por la misma razón que no parece permisible poder robar a la gente con violencia para donarlo a una ONG.
En todo caso las rentas mínimas de inserción que propone el autor mencionado son condicionadas y reembolsables hasta proporcionar cierta autonomía, quizás sí tengan cabida dentro de la Justicia con esas condiciones por la misma razón por la que se permite el hurto famélico, con compensación posterior, pero siempre en casos extremos como excepción a principios generales. Quizás institucionalizarlo a toda la humanidad (lo que lo haría compatible con el principio de igualdad moral de todas las personas, universalidad y simetría) transgreda la permisibilidad moral que conmúnmente aceptamos, pues forzar a alguien al auxilio en casos puntuales urgentes puede verse como normal (deber de auxilio en accidentes de trafico…etc) pero exigir salvar las vidas de manera constante e institucionalizada a todo el mundo quizás exceda lo moralmente permisible (aunque fuese deseable desde el punto de vista utilitario, pero el utilitarismo en general no es un vision filosófica ética que me parezca correcta, ni es compatible con intuiciones morales de sentido común ampliamente compartidas).
Advertisements