PRINCIPIO DE NO AGRESIÓN.

El liberalismo filosófico se resume simplificadamente en el principio general ético de no agresión (En realidad no-inicio de la agresión, se entiende que no consentida).

Considera la libertad, la libertad negativa (ausencia de coacción=ausencia de amenaza de agresión, la no interferencia violenta en tus planes vitales) un valor preponderante. Hablar de  libertad positiva es en realidad hablar de la capacidad de actuar y el liberalismo maximiza esa capacidad o libertad positiva a traves de la creación de riqueza y especialización que supone el mercado incrementando los medios disponibles para acometer los fines vitales. Se maximiza la libertad positiva dentro de un marco de respeto escrupuloso a la libertad negativa, el derecho negativo a no ser agredido mientras no interfieras violentamente con los demás.

Es una intuición ética ampliamente compartida por la mayoría de la humanidad que está mal agredir a personas pacíficas sin justificación. Se suelen emitir justificaciones racionales o irracionales, sesgadas o no, razonables, realistas, místicas, religiosas, motivos diversos, pero siempre la carga de la prueba recae en el agresor existiendo esa PRESUNCIÓN DE LIBERTAD similar a la presunción de inocencia del procedimiento penal. En un mundo libre de sesgos y adoctrinamientos, en un experimento mental donde personas racionales se hallan tras un velo de ignorancia (sin saber dónde o cómo nacerás, sexo, raza, religión, estatus social), éstas percibirían que está mal agredir arbitrariamente a otro y llegarían probablemente a consensuar éste principio de no agresión para conciliar los intereses de todos, (Universalidad y Simetría de la Ética). Es un principio ético intuitivo compartido por la mayoría de personas racionales libres de sesgos y adoctrinamientos, e incluso las personas muy sesgadas por diferentes motivos necesitan justificar la agresión de alguna manera (luego a su vez puede razonarse si esa justificación es válida, racional, moralmente coherente…etc) .

Esa presunción de libertad y el  principio de no agresión, están presentes de manera nuclear. Para que sea moralmente permisible agredir a alguien debe estar muy bien justificado. No sólo es una intuición ética y de sentido común, es la única manera de mantener el razonable principio de igualdad moral en las personas (toda persona posee el mismo estatus moral y tiene el mismo derecho a no ser agredido sin justificación, no hay excepciones morales para nadie).

Toda pretensión de ampliar la libertad positiva sin respetar la libertad negativa implica forzar a otro con violencia sin su consentimiento. Los derechos en sentido positivo implican forzar con violencia obligaciones en otro agrediendo su derecho negativo a no ser coaccionado violentamente si no ha cometido crimen alguno. Supone forzar a otro violentamente para usarlo para tus fines.

De esta manera, la TOLERANCIA hacia los planes vitales de los demás mientras no interfieran coercitivamente con los tuyos es una de las bases nucleares del liberalismo. El liberalismo se basa en interactuar mediante relaciones voluntarias/pacíficas y no coactivas/violentas mientras no agredan tus derechos negativos.

IGUALDAD MORAL.

El liberalismo considera a todos los hombres MORALMENTE IGUALES. Esto es, toda Ética para ser considerada como tal debe ser como mínimo Universal y Simétrica (los principios éticos se deben aplicar para todos igual).
Unas personas no pueden usar a otras sin su consentimiento como simples medios para sus fines, sean estos fines para su propio bien individual o colectivo. No es moralmente permisible iniciar la violencia contra otro gratuitamente ni instrumentar a otra persona por la fuerza para cumplir tus objetivos.

Básicamente lo que a una persona no le es moralmente permisible hacer tampoco lo es para otra (igualdad moral), ni para una mafia, una banda organizada o una institución votada por mayoría. No tendría por qué haber una excepcionalidad ética para el Estado (si está mal matar lo está para todo el mundo, también para las mayorías que así lo decidan).

LA JUSTICIA

-En filosofía de la Ética, la Justicia puede considerarse parte de la misma (lo que deberíamos hacer y además es moralmente permisible poder forzar a ello coactivamente). Usar la coacción para protegerte de la coacción por ejemplo.
-En filosofía política la Justicia se puede considerar un fenómeno social dirigido a proporcionar principios que minimicen o resuelvan los conflictos entre personas, para de esta manera permitir una convivencia pacífica (Dentro de las muchas teorías de la Justicia argumentaré los principios de Justicia liberales como los más óptimos para cumplir ese objetivo).
El liberalismo político establece determinados principios para tratar de reducir la coacción al mínimo posible. Si el Estado es el único capaz de garantizar estos principios de Justicia, se traduce políticamente en reducir las funciones del Estado hasta el mínimo necesario para ello, para poder reducir los conflictos al mínimo y garantizar la convivencia pacífica.
El liberalismo así permite compatibilizar los planes vitales de cada uno de los individuos minimizando la coacción, la agresión, la cual usada de manera arbitraria contra gente pacífica iría en contra tanto de percepciones morales intuitivas y de sentido común como de la igualdad moral y por tanto provocarían conflicto.

 

La Justicia es un mecanismo cuya función es permitir la convivencia pacífica y armoniosa entre las personas.
¿Cuáles podrían ser esos principios de Justicia que permitan compatibilizar los planes vitales de todo el mundo para ese objetivo?:

PRINCIPIOS DE JUSTICIA LIBERALES:

El liberalismo político propone unos principios de justicia básicos, nucleares, mínimos e irreductibles (Anthony de Jasay):

1-Presunción de libertad.
2-Defensa de propiedad privada por apropiación original (Locke).
3-Los contratos libremente establecidos obligan a las partes.

1- PRESUNCIÓN DE LIBERTAD:

Los principios 2 y 3 en realidad son maneras de modular el primero y más importante, la presunción de libertad. Existe un derecho negativo a poder cumplir tus fines vitales sin que alguien te agreda o interfiera violentamente (principio de no inicio de la agresión). Eso es algo intuitivo y ampliamente compartido. Solemos ver mal agredir a alguien pacífico para robarle sus pertenencias, ni siquiera veríamos moralmente permisible que uno de nosotros fuese a punta de pistola al vecino a robarle sus cosas para venderlas y donar el dinero a una buena causa u ONG. Tampoco veríamos permisible secuestrar en el sótano al vecino porque en su casa se está alimentando de algo malo para su salud, o tampoco nos parecería bien ir a una persona de la calle, secuestrarla, atarla, meterla en quirófano y quitarle la médula ósea o pincharle para quitarle parte de su sangre y donarlo para salvar a otra.
Ésto tampoco vemos que se justifique si nos juntamos varios y lo votamos en mayoría para agredir a la minoría que se comporta de manera pacífica.
Es una ética del sentido común, a casi todo el mundo le parece que esas cosas están mal pero sin embargo se le otorga una injustificada licencia o excepcionalidad ética al Estado para hacer esas cosas. No aceptaríamos esas acciones en ninguna otra persona o grupo de gente aunque lo votase una mayoría. El hecho de otorgarle excepcionalidad ética al Estado se explica por sesgos que incluyen fenómenos como el síndrome de Estocolmo, sesgo del statu quo o sesgo de falsa autoridad. No se permitiría moralmente votar adherirse Andorra por la fuerza y no diríamos que están obligados a obedecer porque así lo hubiera  decidido una mayoría. Tampoco esclavizar a los extremeños, Murcianos…etc. Las mayorías no son fuente de legitimidad si no se ha consentido con ello.
Los individuos son libres por defecto y ha de justificarse muy bien la agresión para que dejen de serlo (siguiendo principios éticos razonables que aplicamos todos desde el sentido común).

2-PROPIEDAD PRIVADA POR APROPIACIÓN ORIGINAL.

Tú eres propietario de tu propio cuerpo, también de lo que modifiques con él, de lo que incorpores a tus planes si no estás agrediendo la propiedad ni el derecho de nadie.

Para desarrollar la capacidad de agencia de todo ser humano y tratar de cumplir tus fines vitales, se necesita interactuar con el entorno, se necesitan medios, y como vivimos en un mundo de recursos escasos donde dos personas no pueden usar el mismo recurso a la vez, la manera de resolver ese conflicto por el uso de los mismos medios es mediante el derecho de propiedad privada.
Si cuando te apropias de algo inicialmente no pertenecía a nadie, no agredes ningún derecho (propiedad privada por apropiación original). Interferir violentamente con esa adquisición que no pertenecía a nadie supondría violentar la presunción de libertad. Y si la adquisición es legítima la transmisión voluntaria a otros también es legítima. Los casos de propiedad de terceros adquirientes de buena fe, en los que exista apropiación violenta o ilegítima en el pasado (y no se encuentran propietarios legítimos actuales o existe abandono de la propiedad), devienen legítimos. Esto se encuadraría en el concepto de Usucapión.

Esto son principios generales, los detalles concretos los valorarán los jueces y el ordenamiento jurídico correspondiente que debería seguir estos principios generales éticos, que son previos al Derecho desde el punto de vista filosófico liberal. (No cualquier ley aunque se genere por un procedimiento correcto o sea formalmente legítima es permisible éticamente y por tanto no existe una obligación moral de seguir leyes injustas o aberrantes. Ha de haber unos principios éticos objetivos previos. Al menos algunos principios éticos sí son objetivos como defiende el realismo moral, son suficientemente compartidos y podemos conocerlos por intuición o sentido común.

Puede haber excepciones a este derecho general de propiedad en casos extremos, cuando afecten gravemente a la capacidad de agencia o supervivencia de algún individuo,  que se permita el derecho de  paso si no hay otro camino posible razonable, o que sea moralmente permisible el robo puntual para subsistir en necesidad extrema, con posterior indemnización o reparación…etc, cosas que intuitivamente veríamos razonables. Sin embargo poca gente vería moralmente bien ir al vecino a punta de pistola a quitarle sus pertenencias para usarlo para tus planes personales o para donarlo a una buena causa, o no veríamos bien esclavizar a alguien (agresión a tu propiedad o a tu libertad).

3-LOS CONTRATOS OBLIGAN A LAS PARTES:

Asegurar que se cumplen las promesas es algo a lo que te autoobligas voluntariamente cuando estableces un contrato con alguien y la manera de garantizar esos acuerdos  es mediante el derecho contractual. Acuerdas voluntariamente crear nuevos derechos y obligaciones. También podrías proponer promesas no vinculantes si no deseas autoobligarte.
En la naturaleza de los contratos también existe el derecho a poder rescindirlo (en los términos compensatorios que se establezcan o con los detalles que establezca el Derecho). De esta manera el derecho de salida es una “metapropiedad” de los contratos, (incluso si contratas no poder rescindir nunca el contrato podrías rescindir ese contrato original).
En ese aspecto está implícito el derecho de salida y de secesión de cualquier grupo, lo cual es un derecho básico, ya sea poder salirte de un club privado, de una confesión religiosa o de una comunidad política para formar otra. De nuevo es una intuición ética generalizada que está mal forzar a alguien a no poder salir de un club social, de una comunidad religiosa, de una organización….etc, con la indemnización/compensación correspondiente si existe contrato previo y con mucha más razón si perteneces a una organización en la que no has consentido (ya sea salirte de una confesión religiosa o la secesión política).
Los contratos son relaciones voluntarias y no forzadas, en las que asumes derechos y obligaciones.
De esta manera los contratos modulan y formalizan el contenido y las implicaciones del principio de libertad y de propiedad.

 

GARANTÍA DE CUMPLIMIENTO DE LOS PRINCIPIOS DE JUSTICIA Y LEGITIMIDAD DEL ESTADO

Se reconoce la naturaleza del Estado como una Institución ilegítima, que surge de la violencia y la conquista, no de acuerdos consentidos entre partes. El Estado no tiene autoridad, es decir, no existe una obligación moral de obedecer al Estado diferente a la que existe de obedecer a cualquier otra persona a la que NO le hayas transferido consentidamente esa autoridad.

Pero al menos moralmente sí parece permisible que pueda realizar aquellas acciones que también serían éticamente permisibles para cualquier agente (impedir violentamente una violación, agresión o un robo parece éticamente permisible para cualquiera) pero no está justificado moralmente a realizar acciones que no son permisibles para cualquier otro agente, como coaccionar o agredir a una persona pacífica. Iría en contra de la universalidad y simetría de toda ética, de la igualdad moral de las personas y de percepciones morales ampliamente compartidas. Esa excepcionalidad ética para ir más allá de lo que moralmente le permitimos a cualquier otro agente se percibe injustificado una vez libre de sesgos (no se permitiría en ninguna otra situación, no legitimamos moralmente a las mayorías a ejercer la violencia sobre minorías pacíficas).

Por otro lado para que exista una convivencia armónica y pacífica es necesario algún garante de esos 3  principios de Justicia, y puede que el único garante posible sea el Estado. De esta manera esa sería la función mínima del Estado: garantizar que se cumplan estos principios de Justicia.

La otra opción sería el mercado y suministradores de Justicia privados, donde elegirías someterte a algún ordenamiento jurídico, con  agencias de seguridad…etc suministrados por el mercado. Sería una organización policéntrica surgida desde la soberanía individual mediante asociaciones voluntarias (el anarcocapitalismo) hacia organizaciones más complejas (de abajo hacia arriba y no de arriba hacia abajo). Sería la postura filosófica más ética y coherente pues es la puramente voluntaria, pero de dudosa viabilidad y funcionalidad (A falta de más investigación y desarrollo teórico por el momento).

Dentro de la postura minarquista de algunos autores como Juan Ramon Rallo, las funciones del Estado serían: Defensa (policía y ejército), Justicia y asistencia social en caso de ser necesario (traducido en rentas mínimas de inserción condicionadas y reembolsables, como respuesta a estados extremos de necesidad) (1).

CONCLUSIÓN

El liberalismo se basa en la voluntariedad y no en la coacción, estos principios de Justicia son aquellos mínimos que cualquier otra concepción filosófica podría abrazar  ya que es un marco básico que actúa como núcleo, un consenso de mínimos que permite la organización de cualquier ideología dentro de él: Comunistas, socialistas, socioliberales, socialdemócratas…….siempre que permitan el derecho de salida y sean de adscripción voluntaria. Los que lo deseen pueden organizarse en comunas o con cualquier otro modelo.
Al ser el liberalismo ese marco utópico para el resto de utopías y permitir el desarrollo de otros modelos dentro de él, se presenta como superior modelo filosófico al resto, los cuales no permiten recíprocamente el liberalismo (el liberalismo permite el comunismo pero el comunismo no permite el liberalismo).
Se presenta como la única concepción filosófica que respeta la igualdad moral de las personas y compatible con principios éticos intuitivos como la no agresión. Es aquel “metamarco” normativo mínimo dentro del cual puede florecer cualquier actividad política. Aquel que permite compatibilizar los proyectos vitales de las personas sin instrumentar ni supeditar violentamente a unas sobre otras.

En definitiva, éstos son los principios generales de Justicia del liberalismo político, un consenso de mínimos. Son las bases y no la totalidad del edificio, pues en el liberalismo integral caben todos los valores morales y virtudes imaginables que los liberales consideramos esencial promover sin coacción, como la tolerancia, la iniciativa empresarial, el ahorro, la previsión para el futuro, la responsabilidad, el pacifismo (no inicio de la agresión), la racionalidad, el sano escepticismo, la solidaridad, la responsabilidad social, la ayuda mutua….etc.

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