ANÁLISIS MORAL:

Dejo aparte los comportamientos negligentes puntuales como el caso de construir una fábrica que se cae y mata a trabajadores, pues nadie duda de la responsabilidad de la empresa y eso debe estar castigado por los tribunales y la justicia de la que carecen en su medida adecuada estos países. Analizaré las condiciones laborales de miseria en general y la situación de mercado que lleva objetivamente a esos salarios.

La situación podría considerarse inmoral en el caso de que se ofreciesen contratos abusivos y el trabajador tuviese alternativas imposibles de aceptar. Si hay un niño ahogándose en un lago, tu pasas con la única barca del lugar y le ofreces salvarle la vida a cambio de hacerle tu esclavo, es una elección voluntaria, pero intuitivamente parece inmoral y abusiva. (Típico escenario similar al ideado por Peter Singer para abordar temas éticos, el famoso “The drowning child”). Si un vendedor vende una botella de agua en el desierto a 1000 euros a alguien a punto de morir de sed puede considerarse inmoral pues no dispone de alternativas y el precio está muy alejado de un mercado con alguna alternativa.

Es algo diferente a la situación de un ladrón en un atraco con pistola: “la bolsa o la vida” o la del Padrino: “una oferta que no puedes rechazar” ya que en el ejemplo del ahogado o el desierto no interviene ningún agente intencional con amenaza de agresión (coacción) y en los otros sí. En realidad en el caso del niño ahogándose (extrema pobreza) es el estado natural de las cosas previo, y es la lotería natural quien te pone en esa situación. Aún así, la situación extrema descrita del niño ahogándose y la esclavitud sería una situación moralmente relevante y abusiva que yo sí considero un contrato inmoral (aunque no haya coacción de por medio). Esto lo desarrolla el filosofo Matt Zowlinsky aquíaquí. Considerarlo nulo a efectos legales puede ser dudoso ya que existen casos análogos en los que se ve más claro que la falta de alternativas no implica nulidad (caso de consentimiento en un tratamiento quirúrgico para salvarte la vida que sabes que te dejará maltrecho). En todo caso no voy a tratar el contrato “voluntario” de esclavitud aquí, ni si la situación del niño ahogándose se trata de un situación injusta que deba ser corregida mediante coacción, sino sólo la moralidad de sacar un beneficio de una situación de extrema necesidad.

Algunos casos pueden considerarse inmorales por ese motivo, si no aceptas algo abusivo te vas a morir, pero hay que tener en cuenta que la extrema pobreza del país es algo de lo que se parte, no la crean las multinacionales ni el capitalismo, si acaso las multinacionales provocan una mejora económica en los trabajadores y el país, pagan más que la media del sector en ese país (el doble o el triple), por encima del límite de la pobreza absoluta que marca el Banco Mundial y está condicionado por su productividad, aún así por encima de los salarios del mercado local (mejora las alternativas del mercado). Ver explicación económica en mi post previo. Al menos no cabe calificarlo en la mayoría de casos como algo moralmente tan relevante como el caso extremo de “morir versus esclavitud”. La mayoría tienen alternativas más penosas pero no llegan al extremo del ejemplo, en su situación previa trabajaban largas y pesadas jornadas en el campo y la oferta de trabajo consiste en salarios que están en relación a su productividad.

Por otro lado la situación que nos ocupa se asemejaría, no a encontrarse en un viaje en barco a un niño ahogándose, sino a una situación de partida en la que existe un barco en la otra punta del mundo y existen cientos de miles de personas por todo el océano en diferentes riesgos de ahogarse, unos a dos brazadas de tierra firme (occidentales), otros en balsa, otros con flotador, otras con un tronco podrido, otras sin nada (hondureños) y otras decenas de miles con cocodrilos acechando (bangladesíes).

Todos compiten y  pujan por solicitar ayuda a alguno de los barcos que puede salvarles y en el que no caben todos. ESE BARCO SE ENCUENTRA A MILES  DE KM. Todos los náufragos ofertan las condiciones que estan dispuestos a aceptar para ser rescatados, cada grupo ofertará diferentes grados de condiciones, a lo que están dispuestos a pactar por salvar su situación, que irá desde rechazar malas vacaciones pagadas a aceptar jornadas pesadas por salarios de miseria (relativos a occidente, ya vemos que relativos a sus países son  altos).

Situación similar al comerciante del oasis que emprende un viaje arriesgado por el desierto para venderle una botella de agua a 1000 $ a un sediento beduino. Ciertamente en el precio incluye el riesgo y coste de la inversion, pero ésta situación es más discutible pues se aleja del precio de mercado que hipotéticamente tendría de existir alguna alternativa para el beduino y sí parece abusivo.

Siguiendo con el ejmplo del barco asumimos que es imposible salvar a todos, que nadie pretende que un barco o  empresa deba sacar de la pobreza a todos los pobres del mundo, que no tiene los recursos para ello y que no puede ofrecer trabajo a todos. De esta manera ocurre lo siguiente:

Si salvas al grupo que está casi en tierra firme (persona occidental que pedirá buenos salarios), dejarás ahogar al de los cocodrilos (Bangladesí que se conformaría con menos con tal de salvarse). El barco puede:

1-No salvar a ninguno, como hacen muchas personas y empresas: Omisión de ayuda.

2-Puede ser solidario con unos cuantos que tenga cerca (como hacemos la mayoria de personas cuando donamos a alguna ONG una pequeña parte de nuestro salario): Ayuda solidaria a algunos y omisión de ayuda a otros.

3-Después de salvar a algunos cercanos solidariamente puede encender las máquinas y hacer un viaje costoso y arriesgado (estos países están los últimos en facilidades de inversión) pactando con el que le ofrezca mejores condiciones para que le compense el viaje (como hacen la mayoria de empresas incluido Inditex cuando dona 20 millones de euros a caritas y aparte ofrece trabajo buscando maximizar su beneficio): Ayuda solidaria a algunos y oferta de trabajo a otros acorde a su productividad.

El análisis de 1) sobre la obligación moral de ayudar a los necesitados la desarrollo aquí. Es discutible que exista inmoralidad en la omisión de ayuda. Es clara sólo en casos cercanos urgentes (caso de la obligación de auxilio en accidentes de tráfico), muchos incluso aceptarían calificar de inmoral esa situación pasiva en la que no ayudas en absoluto a nadie (yo pienso que la obligación moral de ayudar a los necesitados existe pero con límites obvios, pasados ciertos límites cabe calificarlo de virtuoso o heróico).

En toda caso parece razonable pensar que, en general, la omisión de toda ayuda es peor que la mejora marginal de alguien en extrema necesidad. (Con un matiz: pueden existir casos en los que no sea peor, aquellos que tienen que ver con vejaciones, imaginemos un millonario que ofrece  0,01 centimos a un mendigo por limpiarle los zapatos con la lengua. Eso parece moralmente peor que no hacer nada aunque salga favorecido el mendigo). No suele ser el caso ya que no hay una intención explícita de vejar o denigrar como en el ejemplo, sino de maximizar el beneficio atendiendo a un proceso de puja en el mercado (que debido a su pobreza y malas alternativas puede resultar en situaciones denigrantes en comparación con Occidente, pero poniéndolo en perspectiva, ya vimos en post previo que son salarios bastante más altos que la media local, están en relación con su productividad y son su mejor alternativa).

Pero lo que no parece permisible de ninguna manera es que sean calificadas de inmorales las situaciones 2 y 3. El de la situación de mayor riesgo de muerte es el que mejores condiciones le va a ofrecer al empresario pues estará dispuesto a todo para salvarse. Y la empresa se dirigirá a él incurriendo en unos costes para llegar y sacando un beneficio con ello. Si decidiese sacar menos tajada y salvar al del flotador (persona en mejor situación) ¿no sería una “injusticia”  o inmoralidad por omisión para el que está en peores condiciones que estaba dispuesto a ofrecerse por menos y por consiguiente morirá o se quedará en peor situación?  ¿no parece incluso en sentido utilitario que la utilidad proporcionada a esa persona en extrema necesidad parece mayor y su urgencia  prioritaria con respecto a la otra?. No solemos juzgar en esos términos a quien contrata occidentales, luego intuitivamente la omisión no es relevante a efectos morales en ese contexto, incluso parece que sería preferible ofrecer trabajo a quien más lo necesita. Una empresa busca beneficios, no pérdidas, y cualquier acuerdo alejado de la negociación supone una pérdida respecto a la alternativa de invertir en otro sitio. Pero precisamente la maximización del beneficio cumple indirectamente e involuntariamente esa función social, cuando un empresario compite por maximizar sus beneficios, simplemente está persiguiendo satisfacer las necesidades del mayor número de personas haciendo uso de los menores recursos posibles (hace que queden disponibles un mayor número de ellos en otras finalidades). ¿Cómo es posible que los que eligen omisión y se quedan en tierra dejando morir a todos, juzguen de inmorales a los que no sólo aportan más en solidaridad de lo que podamos reunir en cien vidas, sino que les mejoran la vida marginalmente ofreciéndoles trabajo? ¿Cómo calificar de inmoral a quien cumple con creces el “cupo” solidario” al que podríamos estar todos obligados y después pacta un trabajo con quien gana la puja en un mercado? ¿Diríamos que son inmorales quienes contratan a occidentales pudiendo contratar a quien está en peor situación?  ¿Acaso la función de una empresa es la de desvivirse por salvar a toda la población en extrema necesidad?.

“Pero podrían mejorarles las condiciones fácilmente”-, se puede replicar-, pero como hemos visto no puedes mejorar las condiciones sin una productividad mayor o márgenes menores (esto sería como aumentar tu cupo solidario y aumentar más tu altruismo pues no te compensaría en esos márgenes invertir allí pudiendo hacerlo en occidente o en otro país, existe un coste de oportunidad que le supondría pérdidas respecto a la inversión alternativa). Es más plausible pensar que existen razones económicas como las expuestas que asumir que todos los empresarios, políticos, empresas subcontratadas y países son sádicos sin escrúpulos que pudiendo fácilmente mejorar las condiciones prefieren ver a sus empleados en la pobreza absoluta. Los empresarios no tienen ninguna obligación especial diferente de la solidaridad que puede exigírsele a cualquiera y buscan un beneficio con condiciones que les compense la inversión. Repito “cualquier acuerdo alejado de la negociación supone una pérdida respecto a la alternativa de invertir en otro sitio”.

Por otro lado el aumentar los salarios por encima de lo que dicte la negociación sería “injusto” para los trabajadores en peor situación que estaban dispuestos a negociarlo por menos. No sólo sería una arbitraria diferencia de trato sino que económicamente redunda en un uso subóptimo de los recursos.

Con esto no quiero decir ni por lo más remoto que sea una situación deseable, que las condiciones no sean indignas ni deplorables o que el mundo deba quedarse de brazos cruzados. Es un análisis ético que no puede desligarse de la situación económica. Debemos permitir más y mejores alternativas, no dejarles menos y peores prohibiendo estos trabajos, por mucho que chirríe en un primer momento al sentido común, las consecuencias de prohibir son mucho peores (prostitución infantil, enfermar en arrozales, hambrunas…etc), según afirman los informes de varias ONGs.

CONCLUSIÓN:

En mi opinión tras estudiar detenidamente informes de algunas ONGs, existen algunos casos inmorales, pero sólo cabe calificar de inmoral los casos en los que exista coacción, engaño, casos de clara negligencia en la construcción, casos de daño físico o psicológico sostenido (casos que se dan más frecuentemente en niños), casos de abuso contractual por aprovechar una situación de muerte tipo ahogado/esclavitud sin alternativas, casos de vejaciones o mala fe del empresario y casos de contratos desinformados que crean falsas expectativas. Existen casos documentados de ese tipo y casos en los que se emplea la coacción (principalmente por parte de cargos locales de las subcontratas) pero la realidad es que, siendo situaciones deplorables, la mayoría de casos reales en sweatshops no son moralmente relevantes por:

1:la causa tiene que ver con la pobreza (malas alternativas) y la productividad.

2:Las empresas pagan mas del doble que las locales de su sector, por encima del nivel de la pobreza absoluta en el peor de los casos, y se ajustan a variables negociadas de mercado con el limite máximo en su productividad, por lo que no podría considerarse abusivo por ese motivo. Sólo podría ser inmoral el caso en el que la distancia entre la productividad y el salario en el trabajo alternativo fuese enorme y el salario se encontrase muy cerca de ese límite bajo, siempre que la alternativa sea inaceptable (sería aprovecharse de su mala situación sin alternativas, como el vendedor que vende agua a 1000 euros a un sediento a punto de morir). Pero vemos que la productividad es muy baja, por lo que la distancia mencionada se acorta y pagan mucho mas del límite bajo (la alternativa en otra tienda del sector).

3: Mejora bastante la situación previa de los trabajadores (más de lo que le mejora a un occidental).

4: Mejora las condiciones del país entero en términos de crecimiento de PIB y salarios.

5: La omisión de solidaridad  no es inmoral si ya eres solidario con otras causas (Y observamos que son muy solidarios, ver reflexiones adicionales).

6: La omisión de ayuda puede ser inmoral sólo en casos cercanos urgentes de necesidad de auxilio como se tipifica en el Código Civil.

APÉNDICE:

[1] Sobre la obligación moral de ayudar a los necesitados y las limitaciones de la misma:

http://bleedingheartlibertarians.com/2015/05/living-high-while-people-die/

http://www.libertarianism.org/columns/libertarianism-poor

[2] Análisis filosófico moral sobre las sweatshops

http://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=901689

http://www.benjaminwpowell.com/scholarly-publications/journal-articles/powell-and-zwolinski-the-ethical-and-economic-case-against-sweatshop-labor.pdf

http://on.barrons.com/17F5Y11

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